
En septiembre de 2014, cinco meses antes de morir, Marcos peregrinó a Tierra Santa junto a don José Miguel García. Durante el viaje fue anotando lo que descubría en Cafarnaún, en el monte de los Olivos y en el Dominus Flevit. En el décimo aniversario de su muerte, la Asociación publicó estas anotaciones en castellano, italiano, portugués e inglés.
En pocas palabras
- El valor de la vida no nos lo damos nosotros: es la preferencia de Otro, como la de Jesús por aquellos pescadores de Cafarnaún.
- Hasta lo que queremos ofrecer a Dios nos lo tiene que dar Él primero. A nosotros nos toca decir que sí.
- Cristo sigue presente hoy, de forma discreta, a través de personas concretas. Y ese encuentro no es solo para uno: es para comunicarlo.
Hay Otro que me está mimando, para poder (conmigo) mimar a otros. Y esta es mi responsabilidad: vivir de Él para comunicarlo.
Marcos Pou, septiembre de 2014
